Empecé con fuerzas y me quedé... Te suena?

Si sos emprendedor/a y te sentís identificada/o con éste título, te cuento que somos muchos!

En la encuesta realizada en Instagram @deagestoria estos fueron los resultados:


Disculpa la calidad de la foto pero es sacada directamente de la historia de Instagram.


Más de la mitad de las personas que respondieron se sintieron identificadas con la frase: "Empecé con fuerza y me quedé"


Aunque nos podamos sentir frustrados por este sentir, es super normal que te sientas así, y te cuento que te va a pasar varias veces si eres emprendedor/a


Lo importante es reconocer este estado y saber cómo salir de él.


Empecemos primero por reconocer estos estados...


Veamos cuales son los estados que pueden detener nuestro avance.




Desánimo

Nos sentimos desanimados cuando vemos que trabajamos 24/7 y no vemos los avances que deseamos. Sentimos un cansancio vital...


Cansancio/fatiga

Cuando priorizamos nuestro trabajo ante nuestra salud, seguramente corremos el riesgo de no poder dar el 100% a nuestro emprendimiento, y descuidemos nuestra vida personal.


Miedo al fracaso

Inconscientemente tenemos en mente el miedo al fracaso, sin haberlo vivido aún. Nuestro inconsciente nos protege ante ese sentimiento y nos bloquea ante lo nuevo y desconocido.


Buscar la perfección

Cuando sentimos que tiene que estar todo perfecto antes de tomar acción. Es simplemente una excusa que nos ponemos para no tomar acción y exponernos.


Escuchar a los demás

A veces escuchamos las opiniones ajenas y nos dejamos llevar por ellas, las cuales en ocasiones son negativas. Dándole poder sobre nuestras decisiones.


Culpa

Nuestro emprendimiento nos demanda tiempo. Muchas veces sentimos culpa del tiempo que le dedicamos, sacándole tiempo a nuestras familias.


Ansiedad

Queremos obtener resultados ya! nos ponemos mucha presión y nos olvidamos que hay cosas que no las podemos controlar.


Desmotivación

Perdemos la motivación, y esperamos encontrarla en lo externo o en otras personas.


Y podría seguir enumerando varios estados que nos hacen perder las fuerzas y quedarnos...


Para empezar, si sos emprendedor/a tienes que ser conscientes de que todo avance que queramos lograr va a depender de nuestro compromiso para con ello. No depender de lo externo, ni las situaciones, opiniones y mucho menos esperar que nos llegue la motivación como por arte de magia.


Pero también debemos ser realistas, amorosos con nosotros mismos y aceptar que muchas veces estaremos en un subibaja de emociones.


Y no esta mal, somos seres humanos, cargados de emociones, deseos y en determinadas situaciones, cargados de miedos y frustraciones.


En esos momentos, tenemos que aprender a decirnos ALTO! y pensar que nos está pasando. Por qué nos estamos sintiendo de determinada manera.


Sabiendo el motivo, podremos llegar a la solución sin mucho esfuerzo.


No digo que sea fácil. No digo que no te vuelva a suceder...


Lo que digo y lo vivo en carne propia, es que tenemos que abrazarnos de nuestro subibaja de emociones y aprender a sobreponernos si deseamos crecer en nuestro emprendimiento. No todos los días serán iguales...


Ya al tomar la decisión de emprender, somos personas valientes. Por lo tanto aférrate a esa valentía y confía en ti...


Que esta elección no sea un martirio. Si probaste emprender, y no te sientes a gusto, puede que no sea para ti. Solo busca tu camino, el que te haga sentir feliz.



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